TXAPOTE
Nacional
López Aguilar promete que el «proceso de paz» no rehabilitará a «psicópatas» como «Txapote»
La Audiencia Nacional condena al etarra a 82 años de cárcel, diez más de lo que pedía el fiscal, por el asesinato de Múgica
P. Oroel
López Aguilar intervino ayer en Santander en un seminario sobre política criminal organizado por la Universidad Menéndez Pelayo
Madrid- Los etarras con un historial de crímenes tan sangriento como el de «Txapote» tendrán que cumplir íntegramente sus penas y su excarcelación no se pondrá sobre la mesa en la negociación con la banda terrorista. El ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, insistió ayer en que el diálogo con ETA no tiene entre sus objetivos «rehabilitar a psicópatas sanguinarios» que son totalmente irrecuperables. El titular de Justicia no explicó, sin embargo, qué papel jugarán en las conversaciones con los terroristas los presos que sí son «recuperables», sobre todo teniendo en cuenta que ETA sigue exigiendo la liberación de lo que denomina «presos políticos».
López Aguilar hizo hincapié en que etarras como el propio Javier García Gaztelu, Henri Parot, Irantzu Gallastegi o Juan Lorenzo Lasa Michelena «Txikierdi» -que han comparecido estos días ante la Justicia- «en ningún momento traslucen arrepentimiento», por lo que el llamado «proceso de paz» no persigue la rehabilitación de estos terroristas «con las manos manchadas con crímenes horrendos». «Pagarán sus penas sin remisión», corroboró el ministro de Justicia, que participó en un seminario sobre política criminal en la Universidad Menéndez Pelayo de Santander, informa Ep.
El «horizonte» abierto por el Gobierno, añadió, no es por lo tanto buscar que estos etarras se reincorporen a la sociedad, sino «dar oportunidad a la desaparición definitiva de una violencia completamente sin sentido que no ha tenido nunca ninguna oportunidad de salirse con la suya». Según López Aguilar, la actual es «una oportunidad histórica, mejor que ninguna otra que hayamos afrontado antes» para acabar con el terrorismo de ETA, que según él está «más arrinconada y más debilitada que nunca», un proceso que será -como ya anunciara el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero- «largo, duro y difícil».
Precisamente uno de los terroristas a los que se refirió el ministro de Justicia -Javier García Gaztelu- conoció ayer la condena a 82 años de cárcel (diez más de lo que pedía el fiscal) que le ha impuesto la Audiencia Nacional por el asesinato del dirigente socialista Fernando Múgica en febrero de 1996. Ésta es la segunda condena que impone a «Txapote» este tribunal desde que fuera extraditado por Francia en diciembre de 2005. Aunque fue absuelto por el asesinato del edil del PP José Luis Caso, el de otro edil popular, Miguel Ángel Blanco, le supuso recientemente otros 50 años de prisión.
Los magistrados consideran que «Txapote», formando parte del «comando Donosti», asesinó por la espalda de un disparo en la cabeza a Múgica, algo que denota su «vileza y cobardía». Con este atentado, explican, los terroristas «ordenan dar muerte a un ser humano como expresión de ataque al Estado de Derecho». La Sala, no obstante, entiende que no es aplicable el agravante esgrimido por el abogado de la familia de la víctima y de la acusación popular ejercida por el PSOE de que a Múgica se le mató por su condición de dirigente socialista. «La razón última de su asesinato no es la de una discriminación ideológica -su militancia en el PSOE-, sino la de ejecutar a un hombre de especial significación pública en la sociedad vasca y en el resto del Estado».
Seis años sin ir a San Sebastián. El tribunal condena a García Gaztelu por un delito de asesinato terrorista, dos de atentado (en su huida tirotearon a dos agentes de la Ertzantza que les perseguían en un vehículo policial), uno de robo y otro de sustitución de placas de matrícula. Además, le impone la prohibición de volver a San Sebastián (lugar de residencia de la familia) en un plazo de seis años a contar desde su excarcelación.
Uno de los hijos del político asesinado, Rubén Múgica, calificó la sentencia de «magnífica noticia» y se congratuló de que el terrorista, al que deseó que muera en la cárcel, «ha sido liquidado», informa Efe. «Antes de que eso ocurra tendrá décadas por delante para ensayar todos los números de circo que le dé la gana. Eso sí, en una celda», añadió.
